En pleno debate sobre la eutanasia, conviene recuperar una pregunta esencial: ¿Qué necesita realmente una persona que expresa el deseo de morir?
Los cuidados paliativos, el acompañamiento y el alivio del sufrimiento deberían estar en el centro de cualquier conversación sobre el final de la vida.
En estos días se habla mucho sobre la eutanasia. Se debate sobre las situaciones en que sería justificable y en las que no, lo que en mi opinión confunde el foco. Demos un paso atrás.
La eutanasia, como concepto, nunca puede ser considerada un acto médico. El médico, por definición, se forma para cuidar al paciente (acompañarle siempre, aliviar sus síntomas siempre que sea posible, y curarle de sus dolencias cuando se pueda), y poner fin a la vida de un paciente nunca debería ser considerado por lo tanto un acto médico.
Quienes se prestan a ejecutar la eutanasia transgreden gravemente el juramento hipocrático. Debería crearse una entidad aparte para las personas que se dedican a ello, para no «manchar», así, la profesión médica.
La petición de eutanasia esconde SIEMPRE una necesidad que no está siendo cubierta. El médico, cuando está delante de un paciente, debe preguntarse: ¿Qué necesita este paciente? Detectar la soledad, la falta de sentido vital, la ansiedad, la depresión, el dolor físico, la disnea…o cualquier otro síntoma físico, psicológico o espiritual, y abordarlo con los recursos de que disponemos, consigue que el 99% de los pacientes declinen sus peticiones de eutanasia. Pues cuando un paciente se siente acompañado y amado, es prácticamente imposible que desee morir, como demuestra la evidencia científica al respecto.
Debemos seguir luchando por la implantación de una adecuada ley de cuidados paliativos. Y debemos, así mismo, recuperar el auténtico concepto de eutanasia, que en griego significa buena muerte (eu’ buena, thanatos’ muerte). La buena muerte es aquella que ocurre de forma natural en una persona que recibe todos los cuidados (físicos, psicológicos y espirituales) que necesita para el alivio de sus síntomas.
Rafa Núñez
Médico Oncólogo
Clínica Medicina Integrativa

