Ivana es madre de tres hijos. Es además periodista por vocación y lleva ejerciendo esta profesión desde hace bastante años, algo no precisamente sencillo de conciliar. Sin embargo, «no quiero licencias en el trabajo por ser mujer ni por ser madre. Sí, es verdad que a veces he tenido que sacrificar mi vida personal por la profesional… como tantos hombres».
«Yo soy feliz siendo mujer. Me siento una persona fuerte, me niego a que me conviertan en una víctima de la sociedad para aprobar leyes que anulen al hombre y me den derechos que ya tenemos, gracias al trabajo de grandes mujeres».
Respecto a los puestos de responsabilidad en las empresas, Ivana no cree que el mayor número de varones en estas posiciones sea debido al machismo. «Lamentablemente, el entramado empresarial está montado de forma que para ascender hay que dedicarle un exceso de tiempo al trabajo. Los hombres que apuestan por la familia en lugar de por las horas extra nunca llegarán a directivos. No por ser hombres, sino porque han optado. Pues lo mismo le pasa a las mujeres».
